Observando estos tiempos nuevos me viene a la memoria un poema que escribí en 2017 titulado “el equilibrio”, que la revista https://letrasenlafrontera.org/ tuvo la amabilidad de publicar el 25 de abril de 2017.
Este poema forma parte de mi libro “la sombra impía del miedo” reflexión sobre los miedos que nos atenazan en la vida.
EL EQUILIBRIO
Vivimos sobre una delgada línea
equilibrada por dos fuerzas opuestas
de igual intensidad,
el miedo y la esperanza.
Las sombras y la luz.
Un solo instante rasgado
puede traer al presente un “Yo” dejado atrás,
incapaz, torpe aún,
envuelto en una niebla difusa
que quiebra los lindes
y nos hunde en un mar de inquietud.
Náufragos somos en su abismo de temores.
Es el miedo,
otra vez el miedo que ha ganado la batalla;
se hace soberano, señor de los días.
Imprime su sello en cada paso,
agarra el alma con sus dedos fríos
fijando su halo a la oscuridad
y perdemos nuestros puntos cardinales
en un universo de aviesas dudas.
Múltiples fantasmas atraviesan las palabras
en un espeso silencio pálido y obtuso,
un silencio largo que desvanece y confunde
los alados contornos de sus raíces.
Todo es confusión.
Y cuando ya no quedan ojos
de tanto ver sin querer ver,
aparece un relámpago de lucidez
un hálito de luz;
fugaz fulgor que despierta el recuerdo vagabundo
de la idea impresa en una brillante palabra,
pequeña y poderosa, la fe.
Su luz se filtra iluminando las mañanas;
trayendo consigo
el dorado resplandor del amarillo intenso
invadiendo los valles,
el blanco puro de las sencillas margaritas,
la música del tañer lento de las frágiles campanillas,
el apasionado e intenso rojo de las amapolas
meciéndose en los campos.
Y de pronto nos conmueve la tierra palpitando,
el titilar del sol en la lluvia que caracolea y baila
en su descenso desde las cúpulas azules,
regalando
con su efímera caída el verde a las hojas.
La vida se despeina dejando sus cabellos libres
a la alegría del viento.
Un aleluya renace portando un soplo de esperanza
y una fuerza serena nos inunda, un extraño poderío.
El equilibrio ha vuelto y en el camino hemos madurado.
La madurez nos conduce a nuestro Norte verdadero.
“La sombra impía del miedo”
Copyright Florentina Gómez Guasp
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